La fundación Renovables ha presentado “El Contrato Social de la Energía: Electrificar para democratizar”. Esta Fundación, integrada por profesionales procedentes de muy distintos ámbitos, pretende promover el cambio de modelo energético y lo hacen desde la independencia de no representar a empresas o entidades.

El informe es un documento de reflexión sobre la situación actual y  posibilidades para seguir actuando y, parte de concebir la energía como un bien básico de primera necesidad cuyo acceso debe ser garantizado como servicio público.

Entre las ideas más significativas figuran la reivindicación de que la señal precio responda al pago por uso y no por inversiones, y la constatación de que el sector tradicional no podrá nunca protagonizar un cambio radical que va contra sus propios intereses. Es decir, apuestan porque esta señal que da el mercado sea transparente y real, porque si las señales precio que el mercado está dando a cada agente no reflejan la realidad, las actuaciones pueden ir en sentido contrario.

En este cambio, según afirman desde la Fundación Renovables, tienen que estar todos los actores implicados y el consumidor es el más relevante. Por ello, exponen que la electrificación de la demanda de origen renovable es la única vía para lograr un futuro sostenible bajo criterios de eficiencia, equidad, justicia social y pleno respeto al medio ambiente.

Esto exige rediseñar por completo el sistema eléctrico de nuestro país, evolucionando e innovando, de manera disruptiva, gracias a la tecnología ya disponible hasta alcanzar un nuevo sistema descentralizado y multidireccional, en el que la ciudadanía tenga capacidad de decisión tanto para comprar como para generar electricidad.

 

ESTRUCTURA DEL INFORME

 

 El informe se estructura en tres partes. En la primera, titulada “Razones para el cambio”, se repasan los motivos que justifican la necesidad de actuar para cambiar el sistema eléctrico.

En esta parte, exponen una radiografía del sistema en el que parten de que no hay un acceso universal a la energía. Además, explican que la oferta del mercado no fomenta el consumo responsable con determinados paquetes de tarifas planas o horas en las que no pagas por la electricidad. El coste de generación de electricidad, consideran que no tiene el perfil que está ofertando porque estamos generando un consumo que no está relacionado con el modelo de consumo responsable.

Efectuado el diagnóstico, el informe aborda en su segunda parte “Las palancas del cambio”, aquellos instrumentos o mecanismos que permiten sustituir ya el paradigma actual por otro.

En lo que ahondan es en el cambio disruptivo que se está produciendo y cómo no solo es importante la velocidad de cambio sino también la velocidad de adaptación.

Uno de ellos es, sin duda, la aparición de escenarios tecnológicos (internet de las cosas, blockchain, etc.) con capacidad para provocar el cambio de modelo de abajo a arriba, junto al hecho incontestable de que la propia necesidad de cambiar cada día goza de mayor aceptación social.

El autoconsumo, por su parte, supone un inigualable instrumento para el cambio, al abrir la puerta a una nueva forma de relacionarnos socialmente con la energía, convirtiendo al conjunto de la ciudadanía en gestora de su propia energía y afianzando nuevos comportamientos y responsabilidades. Finalmente, el almacenamiento de electricidad en baterías será clave tanto para la electrificación de la demanda como, sobre todo, para la gestionabilidad del sistema y la reducción de inversiones de generación con baja utilización.

Además, destacan que va a ser tan importante reducir la demanda como cambiarla de sitio y saberla gestionarla.

En la tercera parte, titulada “Los caminos del cambio”, el informe repasa aquellas actuaciones que debemos llevar a cabo para culminar con éxito la transformación del sistema energético, particularmente del sistema eléctrico.

En él, la Fundación Renovables antepone las necesidades del conjunto de la sociedad a los intereses individuales, como exigencia de derechos, pero también de obligaciones, y apuesta de por cambiar el orden moral del sistema actual, con un papel del Estado más comprometido y activo.

Finalmente, el informe presenta sus propuestas de actuaciones legislativas para desarrollar el referido Contrato Social. En palabras de Fernando Ferrando, presidente de la Fundación Renovables, “este es un modelo de todos y para todos, en el que el acuerdo social es base para que todos asumamos los derechos y las obligaciones que conlleva”.