El cambio climático es una realidad de la que cada vez somos más conscientes en nuestra sociedad. Por este motivo, Naciones Unidas organizó la Cumbre de Acción por el Clima en Nueva York la semana del 23 de septiembre. Durante esos días, fue portada de los periódicos cada día. De hecho, la invitada que tuvo una mayor repercusión en los medios fue la estudiante Greta Thunberg, la que comenzara a promover los ‘Fridays for future’, interpeló a los mandatarios sobre sus decisiones a este respecto.

 

Pero ¿cuáles son las consecuencias de ese cambio climático?

En España presentaron un estudio llamado ‘Los riesgos vinculados a los cambios climáticos y ambientales en la región mediterránea’ en la que han participado más de 80 científicos que han determinado que la temperatura podría subir hasta 2 grados en el siglo XXI. Esto puede no parecer mucho, pero provocaría una gran sequía.

Los expertos afirman que tendremos entre un 2% y un 15% menos de agua dulce disponible, en menos de veinte años, lo que dará lugar a que más de 250 millones de personas sean pobres en agua, es decir, que tengan menos de 1.000 metros cúbicos de agua por habitante y año.

 

¿Qué se puede hacer para evitarlo?

 

El reto a corto plazo es el que no se agrave más la situación y solo es posible si se reducen las emisiones de CO2 y la contaminación. Y es que el cambio climático se produce por una mayor concentración de los Gases de Efecto Invernadero en la atmósfera. Estos gases son, entre otros, el CO2 y provocan que un mayor porcentaje de rayos de sol queden atrapados en esa capa de la tierra, produciendo una subida de la temperatura generalizada.

Por eso, es necesario que la energía se produzca con fuentes renovables que no generen este tipo de gases invernadero.

El fomento de las energías renovables es uno de los pasos fundamentales. Si consumimos cada vez energía 100% verde conseguiremos que se reduzcan este tipo de gases y, por lo tanto, el cambio climático sea menos severo.

Además, el fomento de este tipo de tecnologías a la hora de producir energía influiría en el precio final de la electricidad en el mercado mayorista de la electricidad.

Como hemos comentado en otros artículos si en el mix energético del pool hay una mayor proporción de energías renovables, al ser un mercado marginal, la tecnología que marca el precio final podrá ser más barata.

Por lo que el cambio de modelo energético es fundamental para conseguir atenuar las consecuencias que puede tener el cambio climático.

 

Como consumidor ser más eficiente energéticamente y contratar con compañías que comercialicen energía 100% verde pueden ser algunas de las medidas que se pueden llevar a cabo para contribuir a esta causa.

Pero, sin un compromiso por parte de los Gobiernos, se antoja muy complicado que se pueda conseguir, si quiera, frenar un fenómeno que afecta y afectará a todo el planeta.