Nuestro país vecino, Portugal, ha decidido bajar el IVA de la parte fija de la factura de la luz del 23% al 6% lo que va a suponer un ahorro a algunas familias. Es cierto que solo será en la parte fija que supone el 20% de la factura y solo a los contratos de hasta 3,45 KW pero es un paso por parte del gobierno para que los precios de la factura de la luz bajen.

Pero Portugal no es el único que aplicará un IVA reducido y es que Francia ya tiene un 5,5% y Reino Unido un 5%. España, en cambio, con los costes derivados de la administración sobre el precio básico, nos hacen ser el tercer país con la luz más cara de Europa estando por encima de la media europea del 18% de IVA con un 21%.

Para que quede más claro, si el Gobierno decidiera bajar el IVA del 21% al 6% los españoles podríamos tener una reducción de hasta el 12% en la factura, unos 7,5 euros por factura bimestral aproximadamente.

 

Pero ¿Se puede hacer esa bajada en España?

 

Las condiciones económicas del país juegan un papel importante a la hora de bajar impuestos. Pese a que la ministra de Transición Energética en funciones, Teresa Ribera, apuntó a que la reducción de impuestos de la factura, para algunos colectivos, es un tema que estaba tratando con el ministerio de Hacienda, España sigue teniendo un déficit muy alto. Mientras que el país vecino ya no tiene deuda pública puesto que la han bajado 10 puntos en los últimos 3 años y han ajustado el déficit estructural.

Lo que tenemos que tener en cuenta es que, además del IVA, en España también existe un impuesto a la generación eléctrica del 7% que, pese a que se quitó de forma temporal, durante 6 meses, se ha vuelto a aplicar. Este impuesto es para los generadores de electricidad, y afecta especialmente a los productores de energías renovables ya que añade más cargas a las dificultades ya intrínsecas en el terreno de la generación de energía limpia, y además se termina trasladando al consumidor en forma de encarecimiento de los precios a las comercializadoras.

En cualquier caso, esta decisión de Portugal, que tiene un sistema eléctrico muy parecido al nuestro, abre la puerta a que se estudie la posibilidad de reducir los impuestos de la factura eléctrica. Conseguir que exista un precio de la luz para todos, que sea razonable, tiene que empezar por estudiar la reducción de impuestos y este es uno de los retos que tiene el nuevo Gobierno.