Se acercan las elecciones y la propuesta que presenta cada partido en materia de energía es fundamental para saber cómo nos puede afectar a los consumidores el nuevo mandato del que sea elegido en las urnas el próximo 28 de abril. Por esta razón hemos querido repasar las propuestas energéticas de los cuatro grandes partidos, haciendo una síntesis de todo aquello que relatan en su programa.

Partido Popular

El refuerzo del bono social para proteger a los consumidores vulnerables y la eliminación del impuesto a la generación, que estableció el Gobierno de Rajoy en 2012, son las dos principales medidas que afectan a la factura de la luz, propuestas por el Partido Popular.

 

La principal apuesta de la formación se basa en un mix energético que aproveche al máximo las renovables, pero manteniendo otro tipo de tecnologías como puede ser la térmica o nuclear. Todo ello basado en un Pacto de Estado que establezca un mix energético estable a 40 años dando seguridad al sector y reduciendo las emisiones al menor coste posible.  Otro de los objetivos es hacer una gran inversión en redes, dotando así, a la red eléctrica de una mayor infraestructura.

 

En movilidad no prohibirían los vehículos de combustión porque consideran que la transición hacia la movilidad sostenible ha de ser tecnológica y no basada en medidas de prohibición.

Partido Socialista

El objetivo que más nos afecta como consumidores de la formación socialista es el impulso de una estrategia para combatir la pobreza energética, consolidando así el derecho todos los ciudadanos a la energía.

 

Esta formación parte de un concepto basado en el “Green New Deal”, que consiste en fomentar las energías renovables, entre ellas el autoconsumo, además de la creación de una mayor tasa de empleo en este sector. Los objetivos a alcanzar son un 74% de fuente renovable en 2030, con un calendario de cierre de todas las nucleares. Este calendario no tiene una fecha por el momento, pero según las declaraciones de la Ministra Ribera sitúan el cierre total de la nuclear en torno al año 2035.

 

En su actual mandato, el Gobierno ha enviado a Bruselas un borrador del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) que fija algunos objetivos como son una gran propuesta por la energía eólica y el autoconsumo, además de por el gas que asume el propio PSOE.

 

En temas de movilidad eléctrica, podemos decir que desean alcanzar una movilidad menos contaminante mediante la elaboración de Plan de Estrategia de Movilidad Sostenible.

Ciudadanos

La propuesta de la formación naranja que más nos afecta a los consumidores es su objetivo de bajar la luz, a través de la eliminación de impuestos e impulsando la competencia para que los costes dejen de ser tan altos.  Además, reformarán el sistema de tarifa eléctrica para hacerla más estable y transparente y promoverán la competitividad de la industria.

 

Otro de los proyectos de Ciudadanos es crear una Ley de Cambio Climático y Transición Energética que garantice la seguridad jurídica y la no dependencia de los combustibles fósiles. Se trata de una transformación hacia un modelo energético basado en las energías renovables, desarrollando un modelo de subasta fundamentado en la eficiencia tecnológica y la eficiencia económica. También pretenden despolitizar el Consejo de Seguridad Nacional para garantizar su independencia y credibilidad eligiendo a personas con formación y experiencia para ello.

 

En cuanto a movilidad pretenden incentivar la renovación del parque automovilístico privado e impulsar la instalación de infraestructura de recarga de vehículos eléctricos.

Unidas Podemos

En Unidas Podemos en cuanto a precio de la luz abogan por la reestructuración de la factura de la luz y del gas, donde el término fijo no podrá representar más del 25% del término variable. La parte regulada del término variable será progresiva en su precio a medida que el consumo aumente.

 

Uno de sus principales objetivos es la producción energética basada en energía sostenible para alcanzar el 100% de producción de fuentes renovables en 2040, dando ayudas a las inversiones en instalaciones y favoreciendo la regulación de Autoconsumo compartido. Las fechas para el cierre de las centrales de carbón y nucleares sería en torno al 2025, creando dos empleos por cada uno que se pierda. Recuperar la gestión pública de las centrales hidroeléctricas es otro de sus propósitos cuando finalicen sus concesiones, para poder complementar la producción hidroeléctrica cuando otras tecnologías renovables tengan periodos de producción más bajos.

 

También pretenden crear una empresa pública de energía, que asumiría la explotación de estas centrales hidroeléctricas cuyas concesiones vayan caducando. Esta empresa pública tendrá filial de generación renovable y otra de comercialización.

 

En movilidad eléctrica, proponen un aumento de hasta el 25% de coches eléctricos o aquellos que funcionen con tecnologías alternativas a los combustibles fósiles.