El autoconsumo no se debe considerar como una forma de generar electricidad sino como un instrumento para que el pequeño consumidor, en su hogar, edificio o pyme, pueda gestionar directamente su demanda energética, ahorrar energía y reducir sus costes energéticos.

 

La principal ventaja del autoconsumo es que aproxima la generación al centro de consumo y ese hecho produce ahorro de costes e inversiones en la red, reducción de pérdidas técnicas y flexibilidad al sistema eléctrico que repercute en un abaratamiento de los precios de la energía.

Es el nivel más alto de eficiencia energética y la mejor definición de la generación distribuida.

El RD 244/2019, que regula el autoconsumo, aporta seguridad jurídica a cualquier consumidor que quiera ejercer su derecho al autoconsumo, de forma individual o colectiva asociándose a otros consumidores en bloques de viviendas, barrios o pymes, simplifica la tramitación administrativa, el registro y los requisitos técnicos, elimina peajes o cargos discriminatorios y permite vender o compensar los excedentes de energía que se viertan a la red.

 

Estos días se pueden leer muchas informaciones sobre el porcentaje de ahorro en el recibo de la luz que puede alcanzarse con el autoconsumo, desde un 10% hasta un 40%. En algunos casos, con baterías de almacenamiento y aplicaciones inteligentes, se puede llegar a la autosuficiencia energética.

 

Sin embargo, es importante tener en cuenta que cada centro de consumo es singular y cada consumidor debe realizar previamente un estudio de viabilidad, que tenga en cuenta las características específicas de la vivienda o edificio y los usos de la energía que se precisan, para diseñar la instalación adaptándola a las necesidades reales.

 

La rentabilidad de una instalación de autoconsumo en una vivienda o edificio va a depender de cada consumidor. Pero es fundamental que se asegure la calidad de la ejecución de la instalación y su mantenimiento en el futuro para evitar sustos.

El autoconsumo es una alternativa para los consumidores de pagar menos por la energía que consumen pero se debe llevar a cabo con asesoramiento y valorando en cada caso cuál es el tipo de instalación que más te conviene.